Estudio de la Universidad de Kentucky: la marihuana médica mejora la calidad de vida oncológica en el 80% de pacientes
Un nuevo estudio de la Universidad de Kentucky confirma que la marihuana médica se utiliza con frecuencia para aliviar síntomas del cáncer y que la mayoría de los pacientes perciben una mejora en su calidad de vida oncológica. Según la investigación, el 80% de quienes la emplean reportan alivio en sus principales molestias y una sensación general de bienestar.
Un uso extendido para gestionar los síntomas del cáncer
La investigación, publicada en la revista The Oncologist y apoyada por el National Cancer Institute, encuestó a 237 adultos que recibían radioterapia oncológica en un centro urbano y otro rural de Kentucky. El trabajo describe esta región como un área geográfica singular, con un uso endémico elevado de narcóticos.
El estudio señala que la marihuana médica se emplea habitualmente para tratar dolor, náuseas, ansiedad, depresión, falta de apetito y alteraciones del sueño asociadas al cáncer o a su tratamiento. Aproximadamente la mitad de los participantes (51%) afirmó haber consumido marihuana al menos una vez en su vida, y los investigadores subrayan que el uso medicinal no prescrito por el propio paciente era frecuente en distintos grupos demográficos, orientado principalmente al control de síntomas.
Resultados sobre alivio y calidad de vida oncológica
Entre quienes habían utilizado cannabis medicinal de forma reciente tras el diagnóstico, los síntomas que más a menudo motivaron su consumo fueron náuseas, fatiga, problemas de sueño, ansiedad, estrés, depresión, falta de apetito, pérdida de peso, confusión y la búsqueda de alivio frente a la enfermedad. Los más citados de forma específica fueron dolor, náuseas, ansiedad y depresión.
Los datos principales del estudio muestran:
- El 80% de los pacientes indicó sentirse al menos «un poco mejor» respecto a su síntoma principal tras usar cannabis medicinal.
- El 20% restante no observó cambios en ese síntoma concreto.
- En preguntas sobre la calidad de vida general, el 89% afirmó sentirse «un poco mejor», mientras que el 11% no percibió variación.
Los autores concluyen que la mayoría de los pacientes del estudio reportó mejoras tanto en síntomas como en indicadores de calidad de vida tras el uso de cannabis medicinal autoprescrito tras el diagnóstico oncológico.
Perfil de los pacientes y limitaciones del estudio
Los usuarios de marihuana médica presentaban, de media, puntuaciones de dolor más altas que quienes no la utilizaban. Los investigadores sugieren que algunos pacientes recurren al cannabis cuando los tratamientos convencionales no alivian lo suficiente, son mal tolerados o resulta difícil acceder a un médico para gestionarlos adecuadamente.
El uso fue más frecuente en el centro oncológico urbano (21% de los encuestados) que en el rural (9%). Los autores proponen que el cannabis podría desempeñar un papel complementario frente a síntomas como dolor, náuseas, ansiedad y pérdida de apetito, especialmente cuando las opciones habituales no ofrecen un alivio adecuado.
No obstante, el equipo advierte de limitaciones metodológicas: los datos son autorreportados, la muestra no era racialmente diversa y el cuestionario empleado no había sido validado previamente.
Fonte originale: Marijuana Moment