Cómo curar y conservar los cogollos de marihuana – Guía práctica

Curado de la marihuana

Cómo curar y conservar los cogollos de marihuana – Guía práctica

Tras haber terminado correctamente el secado y corroborar que los cogollos están lo bastante secos, procederemos al curado de la marihuana.

Tal y como se explica en el proceso de secado de la marihuana, el curado está estrechamente ligado al secado para lograr la mejor calidad en aroma, sabor y potencia de los cogollos.

Es comparable al envejecimiento del vino.

Una vez finalizado el secado, los cogollos todavía contienen clorofila. Mediante el curado se elimina ese sabor “verde” y este proceso suele durar entre 4 y 8 semanas. Durante ese tiempo también se producen reacciones de maduración en cannabinoides y terpenos: el THC pasa de su forma ácida (THC-A) a la forma psicoactiva (THC), lo que incrementa la potencia de los cogollos.

Algunas personas extienden el curado hasta un año, pero entonces se produce degradación del THC y disminuye el efecto psicoactivo; parte del THC puede transformarse en CBN, aportando un efecto más narcótico o sedante. Esto dependerá del usuario y del uso que se quiera dar al cannabis.

Podemos curar la marihuana empleando varios sistemas:

  • Botes de cristal herméticos.
  • Cajas de madera de cedro (las más conocidas son las Cajas 00Box).
  • Caja de cartón.

El método más sencillo, económico y eficaz son los botes de cristal herméticos. Deben tener una boca lo bastante amplia para introducir los cogollos sin problemas.

Tutorial para un correcto curado de la marihuana

Condiciones para el curado

Introduciremos los cogollos en el frasco de cristal y lo ubicaremos en un sitio fresco y oscuro.

La temperatura ideal es inferior a 26ºC y la humedad ambiental debe situarse entre el 55% y 65%. Así el curado avanza de forma lenta y apropiada.

No debemos apilar ni presionar los cogollos; conviene dejar espacio entre ellos para que circule aire.

Hay que abrir el bote periódicamente, dejarlo abierto aproximadamente una hora y volver a cerrarlo. Si se usa una caja de madera o de cartón, también conviene voltear los cogollos.

La pauta recomendada de aperturas es la siguiente:

  • Primera semana: 1 vez al día.
  • Segunda semana: 1 vez cada 3 días.
  • Semanas siguientes: 1 vez a la semana.

Al principio notarás que al abrir el recipiente los cogollos pueden presentar algo de humedad o “sudar”; es normal. Así se elimina el exceso de agua.

Con el paso del tiempo, al abrir el bote comprobarás que los cogollos recuperan una textura más crujiente.

Conservación de la marihuana después del curado

Para guardar la marihuana conviene usar un envase opaco y hermético. Pueden ser botes de vidrio o bolsas de conservación al vacío. No se recomiendan cajas de madera porque no sellan suficientemente.

La opción más segura son las bolsas de envasado al vacío, ya que evitan la entrada de aire y la oxidación de las glándulas de resina.

Se puede mantener la cosecha durante un año sin perder apenas psicoactividad. Incluso es posible conservarla en el frigorífico durante 2 o 3 años.

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