Plaga de trips: identificación, ciclo vital y tratamiento en cultivo
La plaga de trips está formada por insectos minúsculos y alados de la familia Tisanópteros. Su tamaño oscila habitualmente entre 1 y 2 mm de largo, y pueden presentar tonalidades blancas, grises, amarillentas o marrones. Se conocen más de 5600 especies; en el cultivo de cannabis, el agente más habitual suele ser Frankliniella occidentalis.
Gracias a sus alas, desplazarse saltando y volando de una rama a otra —e incluso hacia plantas vecinas— resulta sencillo para ellos. Su ciclo biológico se desarrolla en un rango térmico de 15 ºC a 36 ºC. En interior conviene extremar la vigilancia: entre 20 ºC y 25 ºC las condiciones favorecen su proliferación.
No se trata de una de las plagas más agresivas del cannabis. Rara vez arruinan por completo la cosecha, aunque sí restan rendimiento y merman la calidad final del producto.
Se comportan como plaga polífaga: pueden pasar el invierno en otras plantas huéspedes del entorno hasta encontrar un cultivo preferente, como el cannabis.
Perjuicios que causan los trips en las hojas
Roen el tejido foliar con las mandíbulas para extraer la savia, generando lesiones muy reconocibles: manchas rectangulares de color blanco o amarillento. Esas heridas debilitan el ejemplar y pueden abrir la puerta a infecciones y virus.
El metabolismo vegetal se altera tanto en crecimiento como en floración. Si la infestación llega en fase vegetativa, el desarrollo se frena y la planta pierde vigor. Si coincide con la floración, disminuye el tamaño de los cogollos y aparecen retrasos.

Etapas del ciclo vital del trip
Las fases son: huevo (de 3 a 5 días), dos estadios larvarios (unos 8 días en total), pupa (4-5 días) y adulto (entre 20 y 75 días).
La hembra no requiere macho para reproducirse y puede depositar de 30 a 300 huevos a lo largo de su vida. Por ese motivo, la plaga de trips puede extenderse con gran rapidez.

Señales para detectar trips a tiempo
Una inspección visual revela puntitos blancos o amarillos en el limbo: marcas de las picaduras. Conviene revisar el envés, zona donde suelen alimentarse; allí también aparecen puntos negros correspondientes a sus excrementos. A diferencia de plagas como la araña roja o la mosca blanca, los trips prefieren morder cerca del margen de la hoja.
Otra prueba práctica consiste en agitar ligeramente la planta: verás cómo saltan entre ramas o emprenden el vuelo.
Video sobre el trip
Medidas preventivas contra la plaga de trips
- Mantener limpio y desinfectado el espacio de cultivo y todo el material empleado.
- Revisar de forma habitual el reverso foliar en busca de picaduras.
- En exterior, eliminar malas hierbas que crezcan alrededor del cultivo.
- Colocar trampas adhesivas para capturar insectos y avisar antes del brote.
- Emplear sustrato nuevo y evitar reutilizar el de ciclos anteriores.
- Favorecer enemigos naturales o liberar depredadores (p. ej.: Amblyseius swirskii).
- Aplicar aceite de Neem o jabón potásico en pulverización preventiva.
Estrategias para combatir la infestación de trips
En crecimiento puedes recurrir a insecticidas biológicos o químicos. Durante la floración, limita el tratamiento a productos biológicos. Cuanto antes identifiques el problema y actúes, mejor: en floración conviene evitar pulverizaciones y apostar por depredadores.
Entre los biológicos con buenos resultados figuran piretrinas, rotenona, jabón potásico y aceite de Neem.
Antes de usar cualquier preparado, respeta las indicaciones del fabricante.
Las trampas adhesivas también resultan útiles en fase de control.
Como aliados biológicos, estas especies son opciones habituales:
- Amblyseius Swirskii
- Amblyseius Cucumeris
- Orius laevigatus
- Macropolophus caliginosus